lunes, 4 de junio de 2012

Del Contubernio de Munich a Zp, esplendor y miseria de España o del siempre pospuesto fin del guerracivilismo


Franco se puso como un energúmeno y acabó haciéndoselo pagar a su Gobierno con ceses (buscaba el amparo de Europa y su reacción disgustó a Europa). En el periódico falangista Arriba (fundado por José Antonio Primo de Rivera, dirigido años antes por el padre de Juan Luis Cebrián, director de informativos de Franco, director de El País, luego consejero y millonario de la ´orilla izquierda´) rebautizaron el Congreso del Movimiento Europeo denominándolo Contubernio de Munich. En las concentraciones del franquismo contra el Contubernio se gritaba: “Los de Munich a la horca” y también “Lo único que nos pueden hacer en Munich es cerveza”.

¿Qué sentido tiene escribir hoy sobre el Contubernio? ¿Sólo que se cumplen 50 años de su celebración? No, sobre todo, que de alguna manera demuestra que la Transición fue algo buscado durante décadas por la gran mayoría de los españoles y que no deberíamos tirarla por la borda como al cadáver de un amotinado o de un pirata. El Contubernio reunió a los representantes de todos los partidos –excepto el comunista; aunque éste envió emisarios y ´mensajes´ positivos- tanto del interior como del exilio (en palabras de Madariaga, los que habían ganado la tierra y perdido la libertad y los que habían ganado la libertad y perdido la tierra). En Munich se escenificó la reconciliación nacional, se entrevió la posterior Transición y su texto final también podría considerarse un esbozo de la que luego fue nuestra Constitución: instituciones democráticas, Gobierno basado en el consentimiento de los gobernados, libertades y derechos, reconocimiento de las distintas comunidades, creación de partidos y sindicatos independientes. Todavía más: en el Contubernio Rodolfo Llopis –PSOE- le pidió a Joaquín Satrústegui que transmitiera al Conde de Barcelona que el socialismo respaldaría a la Monarquía si la Corona traía la democracia a España (un paso más hacia la Monarquía desde que Prieto y Largo Caballero apostaran por la vía plebiscitaria).

Como dijo Salvador de Madariaga, con solemnidad, en días tan señalados “Hoy ha terminado la Guerra Civil” (o sea, que siguiendo al político gallego, personaje no suficientemente considerado, podríamos afirmar que la Guerra Civil comenzó en el año 1934 y terminó en el año 1962).

Por todo lo escrito pienso que no deberíamos tirar por la borda todos estos años en democracia. No deberíamos hacer una demolición retrospectiva y vengativa de la Transición. Desde la izquierda extrema se ha intentado y todavía se intenta. Por ejemplo con mensajes que sólo ven un exagerado peso de la ideología de derechas en el desarrollo de la Transición y en la factura de la Constitución. Porque algunos parece que siguen soñando con reescribir la historia. Peor aún. Con ir hacia atrás para cambiarla. No soportan que Franco muriera en la cama. Que la democracia surgiera a partir del franquismo –Ley de la Reforma Política; con el auto-suicidio de las Cortes franquistas; no todo estaba atado y bien atado como pretendió Franco-. Que el Rey fuese nombrado por el dictador. Que los ciudadanos españoles pasasen de la dictadura a la democracia sin grandes revoluciones, matanzas, violencia, como en el propio Contubernio se pactó, etc. (En realidad, no soportan que estemos en el siglo XXI. No soportan, sin más, el reflejo colectivo que nos devuelve el espejo.)

Y si Zp quiso romper con la Transición y buscó su referente en la Segunda República –ni que decir tiene, período caracterizado por la tensión y la discordia- e ilusionó a la izquierda extrema con la imposible idea de regresar al pasado, la mayoría de los españoles miramos esperanzados al futuro democrático aunque, dadas las circunstancias actuales, también miramos asustados –´Spanic´- nuestro presente.

domingo, 3 de junio de 2012

Hosni Mubarak, miembro durante décadas de la Internacional Socialista, morirá en la cárcel o de la inmoralidad esencial del socialismo


La Primavera Árabe sigue haciendo estragos (Hessel no levanta cabeza; la indignación era para aupar al socialismo y no para cargárselo). Acabamos de enterarnos de que Hosni Mubarak, el Último Faraón, pasará sus últimos días en la cárcel. El digital 20minutos.es lo saca en su portada con el bigote de Hitler. Quizás porque les gustaría pensar que un político criminal, corrupto, torturador y que sometió a su pueblo a la esclavitud y la pobreza tiene que ser de derechas (curiosa paradoja: Hitler era nacionalsocialista y von Mises dijo que había adoptado ocho de las diez propuestas que Marx hizo en su Manifiesto Comunista y con un convencimiento que habría entusiasmado al mismísimo Marx). Sin embargo, Hosni Mubarak es socialista.

Qué quieren que les diga. El tunecino Ben Alí también es socialista (acogió al corrupto Craxi cuando escapó de la justicia de su país; tiene el dudoso mérito de que en Túnez estalló la Primavera Árabe). Mubarak y Alí pertenecieron durante décadas a la Internacional Socialista. Fueron compañeros de programa, ideología, planes, sofá, mesa y cama de Mitterrand, González (que llegó a ser vicepresidente de la IS), Craxi, Rubalcaba, Hollande, etc. Y durante esas décadas los socialistas del mundo creyeron y defendieron a Mubarak y Ben Alí. También el Partido Baath, liderado por Assad –el criminal sirio- y Sadam –el criminal irakí-, perteneció a la IS. Esto da idea de la moral del socialismo. (En este párrafo Conrad hubiera recurrido a la expresión “uno de los nuestros”.)

Al parecer repentinamente, un auténtico milagro laico, la IS se dio cuenta de que Mubarak y Ben Alí “incumplen los valores que defiende la socialdemocracia”. Por eso, tras el estallido de la Primavera Árabe, algo que resulta vergonzoso, patético, una obscenidad absoluta, expulsaron a sus partidos de la Internacional Socialista. Lo repito, lo hicieron con décadas de retraso.

nota a pie de página: Gadafi, socialista, dio apoyo a líderes socialistas occidentales en los años setenta; hasta el final de sus días consideró a Felipe González como el único líder occidental que merecía su confianza. Hugo Chávez y Castro I lo apoyaron. De la misma forma que Cuba y Venezuela apoyan a Siria y a Al Assad.

segunda nota a pie de página: nadie podrá entender nunca la connivencia del socialismo mundial con el islamismo. ¿Tanto unen el antinorteamericanismo y el antisionismo?

tercera nota a pie de página: el socialismo mundial no se cansa de batir récords. Recuerden que Milosevic, excomunista, socialista, nacionalista, fue el primer Jefe del Estado en ser juzgado por la justicia internacional (nada menos que por crímenes de guerra y genocidio).

cuarta nota a pie de página: ¿alguien en su sano juicio puede hablar de la ´superioridad moral de la izquierda´? Claro que no. 

sábado, 2 de junio de 2012

A Javier Marías, ´por primera vez´, le preocupa el destino del dinero de sus impuestos (el derroche y la corrupción socialistas podía soportarlos)


Es un gran escritor. Probablemente el mejor que hay hoy en España. Pero eso me da igual si hablamos de política. Si genios como Knut Hansum (al que Kafka consideraba un maestro) o Heidegger veneraron a Hitler y García Márquez es un admirador de Castro I y Torrente Ballester o Cela eligieron el bando de Franco; si Alberti o Neruda admiraron a Stalin, y Valle Inclán a Lenin y Mussolini… por qué no habría de posicionarse Javier Marías con el Señor del Talante, conocido ahora como Señor de la Hamaca. (Precisamente, si Marías se rindió al talante de Zp en cambio ve en la actitud de Rajoy su cercanía a Franco.)

Pero no es de esto de lo que hoy quiero escribir. El señor Marías, con motivo de un homenaje que le dedica la revista Insula, sostiene que “Soy de las personas convencidas de que hay que pagar impuestos, pero este año, por primera vez, me sienta mal tener que pagar”. Y sigue “Este año la sensación que tengo es la de que el dinero que yo pague no va a ir a educación o sanidad o a la gente dependiente”. En fin, la sospecha de Marías es que su dinero vaya a parar a Bankia, la Gürtel, los negocios de la gente del PP de la Comunidad de Madrid o de la gente del PP de la Comunidad Valenciana…

O sea, que al señor Marías no le preocupaba que el dinero que aportaba al Estado a través de la declaración de la renta fuera a las putas, el alcohol o la cocaína del EREGATE del PSOE andaluz (hablamos de un dinero que se robaba a los parados españoles). Al alcohol, las putas y la droga del GAL socialista (Roldán y compañía; el GAL, al margen del crimen de Estado, fue un negocio pestilente). O a las subvenciones vergonzosas, embajadas y el derroche obsceno del Tripartito catalán (gobernado por un socialista). O a los urinarios, pistas de pádel y aceras del Plan E de Zp (mientras la deuda sanitaria se incrementaba irresponsablemente). O a la Caja de Castilla La Mancha, un agujero del PSOE (si aceptamos que Bankia es un agujero del PP). O a Caixa Catalunya (que el Estado tuvo que nacionalizar después de que Narcís Serra la hundiera). O a los coches de Barreda (el PSOE manchego llegó a acudir a la justicia para que Cospedal no los exhibiera porque según ellos esa ´muestra pública´ induciría a la gente a no votarles debido a lo obsceno del gasto). O contribuyera a que la familia Chaves viviera de la Junta de Andalucía (un hermano era el presidente, otro concedía contratos de la Junta y otro se beneficiaba de esos contratos). O a las subvenciones millonarias de Griñán a los campos de golf. Etc.

No, claro. Al señor Marías, ´por primera vez´, le sienta mal tener que pagar sus impuestos. Si alguien roba, parece querer decirnos, al menos que sea un socialista. El mensaje nos da una idea nítida del pensamiento político de este gran escritor, quiero decir de su indigencia y falta de rigor. La pose ética huele a podrido.

nota a pie de página: si Zp cogió el paro en 2.213.000 personas y lo dejó en 5.273.600, el paro femenino en 15,7% y lo dejó en 23,32%, el paro juvenil en 24% y lo dejó en 48,5%, la deuda externa respecto del PIB en 58,2% y la dejó en 165,4%, la deuda pública respecto del PIB en 46,2% y la dejó en 68,5%, el déficit público en 0,3%  y lo dejó en 8,51%, la prima de riesgo en 0 y la dejó en 330; si Zp dejó la sanidad con una deuda estimada en 15.000 millones de euros… ¿ahora la culpa de los recortes la tiene el PP? Señor Marías, después de la llamada de Obama, Zp hizo recortes en dependencia, suprimió el cheque bebé, bajó el sueldo a los funcionarios, se cargó por primera vez el Pacto de Toledo congelando las pensiones (además cambió las condiciones para percibir una pensión: tendremos que trabajar más años para cobrar menos dinero)… Como dijo Savater, “Lo malo no son las medidas que se están tomando, de cuya eficacia no estoy seguro, sino los ocho años de errores que nos han llevado a la situación en que parece urgente hacer algo”. Pues eso.

segunda nota a pie de página: creo que las Cajas son un problema español y de todos los partidos y sindicatos, sin excepciones (se sentaron desvergonzadamente en sus consejos de administración y dieron el visto bueno a todo tipo de decisiones). CCOO lo ha reconocido, quiero decir su responsabilidad.

viernes, 1 de junio de 2012

Cebrián y Roures, magnates de la prensa de izquierdas (del virtuosismo de saber mezclar capitalismo salvaje y anticapitalismo salvaje)

A Stéphane Hessel, inspirador de los indignados del mundo, incluyendo en esta categoría a los protagonistas de la Primavera Islamista, le parece un error que los mass media se encuentren en manos de los ricos. Para el simpático abuelote la verdadera democracia necesita una prensa independiente del Estado, de la influencia extranjera y del poder del dinero. O sea, una quimera. Algo parecido a un elefante con alas. Los que creemos en una democracia sin adjetivos (orgánica, económica, justa, igualitaria…), en cambio, aceptamos, realistas, que los medios tengan dueño. Aunque sea un reaccionario de derechas o un reaccionario de izquierdas. Si Granma o Pravda son la alternativa cualquier cosa es mejor.

Sin embargo, hay que reconocer que los señores de la prensa de izquierdas resultan algo parecido a aves exóticas en la redacción progre de sus periódicos. Al parecer, Juan Luis Cebrián –El País- es el segundo ejecutivo mejor pagado de España. En el año 2011 ganó 13,6 millones de euros; al mismo tiempo que su empresa se ahoga en una deuda descomunal y tras perder en el mismo año 451 millones. Y Jaume Roures –Público- utiliza sociedades en Holanda para esconder su fortuna, que estaría valorada en 500 millones de euros (y eso que la decapitación política de Zp le ha ocasionado la pérdida de suculentos negocios con RTVE). Los dos magnates de la prensa, ni que decir tiene, alternan la riqueza con el ERE, el gran negocio con la propaganda anticapitalista, el lujo propio con la pobreza sobrevenida de sus empleados.

Francisco Umbral escribió que Cebrián, su señorito de cuando entonces, se estaba metamorfoseando en “más banquero que periodista” hasta convertirse finalmente “en la más hermosa conjunción de periodista bancario”. Según Umbral, el señor Cebrián se pilló las alas en la puerta giratoria de un Banco convirtiéndose en “consejero de fiducia, de la Prensa, de la vida, de consejero en general”. Precisamente él, Juan Luis, que había sido el que había apelado, refiriéndose a la otra prensa, siempre el infierno son los otros, al insultante “Sindicato del Crimen” (era cuando tocaba defender a Felipe González negando el GAL, los crímenes de Estado, sus cloacas).

Sostiene Cebrián, un experiodista de gran inteligencia, exdirector de El País más o menos apadrinado por Manuel Fraga, exdirector de informativos de la TV de Franco (todo el socialismo es franquista o falangista en su origen; mejor dicho, el falangismo no fue más que una corriente del socialismo no marxista), académico de la lengua, que “cuando leo El País por la mañana no me interesa nada de lo que dice. Ya me conozco lo que dice”. Y tiene razón, para qué vamos a engañarnos. Como ya denunció Umbral hace mil años, El País fue perdiendo y desentendiéndose de la ideología al mismo tiempo que, cayendo en la mediocridad, en lo prosaico, ganaba simple y vulgar militancia.

Después de todo, ¿a quién le importa la verdad? Sobre todo si hablamos de medios de comunicación.

nota a pie de página: la esquizofrenia y pérdida de identidad de la izquierda es grande. Aunque los últimos movimientos demuestran transvases y connivencia entre El País y Público muy pocos colaboradores y creo que ningún lector de Público querrían verse relacionados con El País. O sea (umbraliano).

segunda nota a pie de página: los empleados ´implicados´ en el macro-ERE de El País respondieron indignados a las palabras de desdén de Cebrián. El Roto, en una viñeta, y aludiendo a las declaraciones del señorito (´la prensa de papel está muerta´), hizo aparecer un clon de Cebrián –un hombre con barba sentado en un sofá y contando billetes- que afirmaba reveladoramente “El papel no tiene futuro… ¡menos el de los billetes, claro!”

jueves, 31 de mayo de 2012

Rubalcaba en el aniversario de ´El Padrino´ o de la grabación de los métodos de un apparatchik


Alfonso Guerra utilizó la famosa frase pero en modo alguno fue su creador: “el que se mueva no sale en la foto”. El señor Guerra controlaba con mano férrea el aparato del partido. Como dijo Jorge Semprún, era un señorito que presumía de vida de sátrapa pero sobre todo era un dictador en el PSOE. Stalin recurrió mucho antes al photoshop. En cierto modo, se puede afirmar que reescribió la historia recurriendo al photoshop: a medida que asesinaba a sus colaboradores y camaradas estos iban desapareciendo de las fotografías en las que aparecían acompañándole. Muerto el hombre muerto el problema, decía.

Rubalcaba es fundamentalmente un hombre de aparato, como Guerra. Nadie lo ve como presidente, ni siquiera él mismo. A fin de cuentas, lo habíamos sobrevalorado. Es un mediocre, un simple funcionario del partido. ¿Recuerdan el artículo de El País en el que se decía que RbCb contribuía a convertir el PSOE en una pesadilla o en un circo desternillante? Nuestro hombre (en la oposición) nació para ser comisario político. Ministro en la sombra. Si Felipe González hablaba de las cloacas del Estado (cuando los GAL), RbCb bien podría apelar a todo tipo de cloacas: del Estado, del Partido…

Ahora lo ha demostrado una vez más. Las cámaras han grabado una escena en la que él es el protagonista principal y que parece la conmemoración o el homenaje de ´El Padrino´. Periodista Digital lo trata como a uno de los Corleone, con razón (¿recuerdan la famosa frase: “le haré una proposición que no podrá rechazar”?). Es cierto, no tiene el carisma de Marlon Brando. Pero esto es España, el país de charanga y pandereta. De Durán i Lleida y Chaves. Del señor Espot –promotor de la pitada antiespañola e independentista- y de Belén Esteban, la princesa del pueblo.

Imaginen la escena. Mario Puzo no las escribió tan auténticas. Francis Ford Coppola no rodó nada parecido. RbCb diciéndole a Madina: “Tendré que echar al filtrador o filtradora, que se sabe quién es. Se ve ahí” (la obsesión por el género pierde a los socialistas, sus miembros y miembras). Madina le pregunta: “¿Quién es?”. Y nuestro émulo de Corleone le contesta: “Maru”.

nota a pie de página: Maru Menéndez es la hija de su padre. El golpista de más rango que entró en el Congreso de los Diputados el 23 de febrero, con Tejero. Sí, son todos hijos de franquistas (los líderes del socialismo español). Todos. Y odian a sus familias y se odian a sí mismos (“Luchamos contra sus padres y ahora…”).